Tabla periódica

Estroncio-90 (Sr-90)

El estroncio 90 es un producto de fisión con un período de 28,8 años que se comporta como el calcio y se fija en los huesos. Su presencia en dientes infantiles, medida durante los años cincuenta, aportó la prueba que puso fin a las pruebas nucleares atmosféricas.

El error del calcio, otra vez

El estroncio está debajo del calcio en el grupo 2 y forma el mismo ion de doble carga. Los dos son lo bastante parecidos en tamaño para que ningún sistema biológico los separe de forma fiable.

El estroncio toma por tanto la vía del calcio: absorbido en el intestino, transportado por la sangre, incorporado a la red mineral del hueso y de los dientes.

El hueso no es inerte — se remodela toda la vida — pero el intercambio es lento, y el estroncio 90 depositado en la infancia sigue ahí décadas después. Su período de 28,8 años hace que tampoco desaparezca.

⚠️ Lo que emite es una partícula beta, y después su descendiente el itrio 90 emite otra más energética. Ambas alcanzan la médula ósea, donde se fabrican las células de la sangre y donde empiezan las leucemias.

El cesio 137 es el otro producto de fisión de vida larga, y la comparación aclara: el cesio sigue al potasio, se reparte por los tejidos blandos y se elimina en setenta días. El estroncio sigue al calcio y se queda.

Trescientos mil dientes

A mediados de los años cincuenta, las pruebas atmosféricas habían dispersado lluvia radiactiva por todo el hemisferio norte, y el debate sobre su gravedad se libraba en gran medida sin datos sobre lo que llegaba realmente a las personas.

En 1958, un equipo de la Universidad Washington en San Luis, junto a un comité de ciudadanos, empieza a pedir a los padres que envíen los dientes de leche de sus hijos. Quienes participaban recibían una chapa que decía «Doné mi diente a la ciencia».

Recibieron más de trescientos mil.

Los dientes eran un registro casi perfecto. Un diente de leche se mineraliza a una edad conocida: su contenido en estroncio congela por tanto el entorno de una ventana precisa en la vida de un niño concreto.

⚠️ Los resultados, publicados en Science en 1961, mostraban el estroncio 90 creciendo de forma sostenida con el año de nacimiento. Los nacidos a principios de los cincuenta llevaban varias veces más que los nacidos antes de la guerra.

Las conclusiones entraron directamente en el debate político. El tratado de prohibición parcial de pruebas, que vedaba los ensayos atmosféricos, se firmó en 1963.

Palomares

España tiene su propio episodio de contaminación nuclear, y no vino de las pruebas sino de un accidente.

El 17 de enero de 1966, un bombardero B-52 estadounidense colisionó con su avión cisterna durante un repostaje en vuelo sobre el Mediterráneo. Cuatro bombas termonucleares cayeron sobre Palomares, en Almería.

Ninguna detonó — no podían, sin la secuencia de armado. Pero dos se rompieron al impactar y sus explosivos convencionales dispersaron plutonio sobre varias hectáreas de campo.

⚠️ La contaminación es de plutonio, no de estroncio, y esa distinción importa: el plutonio es un emisor alfa cuyo riesgo es la inhalación de polvo, y su período de 24.100 años significa que no se irá.

Se retiró tierra y se envió a Estados Unidos, pero no toda. Décadas de acuerdos y desacuerdos sobre quién debía completar la limpieza han dejado terrenos vallados y bajo vigilancia del CIEMAT. Es el asunto nuclear más antiguo sin cerrar de España.

La vía de la leche, otra vez

El estroncio 90 caía sobre los pastos. Las vacas comían la hierba y lo pasaban a su leche, donde acompañaba al calcio.

Los niños beben más leche que los adultos en proporción a su masa, y están construyendo su esqueleto en lugar de mantenerlo: incorporan por tanto una parte mucho mayor de lo que ingieren.

Es exactamente la vía que siguió el yodo 131 tras Chernóbil, y reaparece porque es corta: de la hierba a la vaca al niño en un día aproximadamente, sin ninguna etapa de transformación que retire nada.

⚠️ Las restricciones lácteas son por tanto la primera medida tras cualquier escape, y la más importante para los más pequeños.

Los faros abandonados

El estroncio 90 emite partículas beta y casi nada de gamma, lo que lo hace fácil de blindar, y su período de 28,8 años deja una fuente útil durante décadas.

La Unión Soviética lo empleaba para alimentar generadores termoeléctricos de faros y estaciones meteorológicas a lo largo de la costa ártica — lugares demasiado remotos para mantenerlos, donde un aparato debía funcionar solo treinta años.

Se construyeron varios centenares. Después de 1991, muchos se olvidaron.

⚠️ Algunos aparecieron reventados por ladrones de metal que ignoraban qué contenían. En Georgia, en 2001, tres leñadores encontraron dos cilindros metálicos tibios en el bosque, durmieron junto a ellos para calentarse y sufrieron graves quemaduras por radiación.

Programas de recuperación han localizado la mayoría. La lección coincide con la de las fuentes de cobalto: una fuente sobrevive a la institución que la desplegó.

Identidad

Protones
38
Neutrones
52
Número másico
90
Masa
89.9 ± 1.6 u
Exceso de masa
-85.951 MeV
Espín
0+

Estabilidad

Semivida: 28.9 años

Presencia natural

No se encuentra en la naturaleza

Se desintegra en

FAQ

¿Por qué el estroncio va a los huesos?
El estroncio está justo debajo del calcio en el grupo 2 y forma el mismo ion de doble carga, de tamaño parecido. El organismo no los distingue e incorpora el estroncio al mineral del hueso y de los dientes junto al calcio. Una vez allí permanece, y su radiación beta alcanza la médula a corta distancia durante décadas.
¿Qué fue el estudio de los dientes de leche?
Desde 1958, un grupo de científicos de San Luis pidió a los padres que enviaran los dientes de leche de sus hijos a cambio de una chapa. Recibieron más de trescientos mil. La medida del estroncio 90 mostraba concentraciones crecientes con el año de nacimiento, al ritmo de las pruebas atmosféricas. Los resultados se publicaron en Science en 1961 y se citaron en el debate que produjo el tratado de 1963.
¿Llegó la lluvia radiactiva de las pruebas a España?
Sí, como a todo el hemisferio norte. Pero España tiene además su propio episodio: el accidente de Palomares en 1966, cuando un B-52 estadounidense colisionó en vuelo y cuatro bombas termonucleares cayeron sobre Almería. Dos se rompieron y dispersaron plutonio, no estroncio, sobre unas hectáreas que siguen bajo vigilancia y cuya descontaminación completa continúa pendiente.
¿Tiene usos el estroncio 90?
Algunos. Su emisión beta pura y su largo período convienen a los generadores termoeléctricos de radioisótopos, que alimentaban faros y estaciones meteorológicas soviéticas aisladas — varios de los cuales aparecieron abandonados y reventados. También se usa en medidores industriales de espesor y en una forma de braquiterapia ocular.

Todos los isótopos del estroncio