Tabla periódica

Uranio-235 (U-235)

El uranio 235 es el único nucleido natural que fisiona con neutrones lentos, lo que lo convierte en el combustible de todos los reactores y en el material de la primera bomba atómica. Es el 0,72 % del uranio natural, y enriquecerlo es el paso que separa un programa civil de uno militar.

Un descubrimiento que nadie esperaba

En diciembre de 1938, Otto Hahn y Fritz Strassmann bombardean uranio con neutrones en Berlín y encuentran bario en el residuo. El bario tiene 56 protones; el uranio, 92. Nada en la física de la época permite que un núcleo pierda tantos.

Hahn escribe a Lise Meitner, su colaboradora durante treinta años, refugiada en Suecia desde aquel verano para escapar de las leyes raciales nazis. En Navidad, paseando por la nieve en Kungälv con su sobrino Otto Frisch, ella lo entiende: el núcleo se ha partido en dos, y la masa que falta se ha convertido en energía.

Meitner y Frisch publican la interpretación en enero de 1939 y le dan un nombre tomado de la biología — fisión.

⚠️ Hahn recibe el Nobel de Química en 1944. Solo. Meitner, que había aportado la explicación, queda excluida. La omisión se considera hoy una de las peores de la historia del comité.

La cifra que lo decide todo

El uranio natural es un 99,27 % uranio 238 y un 0,72 % uranio 235. Solo ese 0,72 % fisiona con neutrones lentos.

Esa fracción es demasiado pequeña para sostener una reacción en cadena en la mayoría de configuraciones, de modo que casi todo lo que se construye alrededor del uranio sirve para modificarla. Un reactor de agua ligera pide entre el 3 y el 5 %. Un arma pide más del 90 %.

Concentrar esa fracción equivale a separar dos átomos químicamente idénticos. Forman los mismos compuestos, se disuelven igual, reaccionan igual. El único asidero es la masa: 235 frente a 238, una diferencia del 1,3 %.

El proyecto Manhattan probó cuatro métodos a la vez, sin saber cuál funcionaría: difusión gaseosa, separación electromagnética, difusión térmica y centrifugación. Los tres primeros contribuyeron a Little Boy.

⚠️ La centrifugación acabó imponiéndose y es lo que emplea hoy cualquier programa de enriquecimiento. Una cascada moderna hace girar miles de máquinas a decenas de miles de revoluciones por minuto, cada una desplazando el equilibrio una fracción de punto.

El Proyecto Islero

España tuvo un programa nuclear militar, aunque nunca llegó a un arma.

El llamado Proyecto Islero se impulsó desde la Junta de Energía Nuclear en los años sesenta y setenta. El reactor Coral I, en Moncloa, y el interés por el plutonio producible en Vandellós I — un reactor de tipo grafito-gas de diseño francés — forman parte de esa historia.

⚠️ El razonamiento era el mismo que el francés: un reactor de uranio natural evita depender de una planta de enriquecimiento extranjera, y produce plutonio como consecuencia natural de su funcionamiento.

El programa se abandonó. España firmó el Tratado de No Proliferación en 1987, tarde respecto a sus vecinos europeos, y Vandellós I cerró en 1990 tras un incendio.

Es un episodio poco divulgado de la historia técnica española, y explica por qué la elección del tipo de reactor nunca fue una decisión puramente eléctrica en ningún país.

Por qué el enriquecimiento es un problema diplomático

La misma cascada produce combustible de reactor y material militar. Solo cambia el tiempo de funcionamiento.

Esa es la dificultad en el centro de toda negociación sobre un programa nuclear. Un país que enriquece al 5 % hace lo que hacen otros cien países. La maquinaria para llegar al 90 % es la que ya tiene.

⚠️ El OIEA fija el 20 % como umbral del uranio altamente enriquecido, no porque un arma al 20 % resulte práctica, sino porque el trabajo de separación entre el 0,72 % y el 20 % representa el grueso del esfuerzo. Más allá, el paso restante es corto.

Los regímenes de inspección cuentan por tanto centrifugadoras y miden flujos de material, en lugar de intentar juzgar intenciones.

Oklo, el reactor que funcionó solo

El uranio 235 se desintegra más deprisa que el 238 — 704 millones de años frente a 4.468 millones. Su proporción era por tanto mayor en el pasado.

Hace unos 1.700 millones de años rondaba el 3 %, exactamente la proporción a la que hoy se enriquece. En Oklo, en Gabón, agua subterránea se infiltró en un yacimiento excepcionalmente rico y actuó de moderador. Una reacción en cadena arrancó por sí sola.

Funcionó de forma intermitente durante cientos de miles de años, evaporando su propio moderador y reanudándose al volver el agua, en ciclos de unas tres horas.

⚠️ Se descubrió en 1972 porque una muestra analizada dio un 0,717 % en lugar del 0,720 % habitual. Lo que faltaba era uranio ya quemado, dos mil millones de años antes de que nadie pensara en quemarlo.

Identidad

Protones
92
Neutrones
143
Número másico
235
Masa
235.0 ± 1.2 u
Exceso de masa
40.919 MeV
Espín
7/2-*

Estabilidad

Semivida: 7.04 × 10⁸ años

Presencia natural

0.720 % del uranio

Se desintegra en

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FAQ

¿Por qué fisiona el uranio 235 y no el 238?
Por el apareamiento de neutrones. El uranio 235 tiene 143, un número impar; al capturar un neutrón pasa a 144, par, y la energía liberada por ese apareamiento basta por sí sola para escindir el núcleo. El uranio 238 tiene ya 146, par: la captura no le aporta nada y el neutrón incidente debe traer más de un megaelectronvoltio. Los reactores frenan los neutrones deliberadamente por debajo de ese umbral.
¿Qué diferencia hay entre grado reactor y grado armamento?
La proporción de uranio 235. El uranio natural tiene un 0,72 %. Un reactor de agua ligera necesita entre el 3 y el 5 %. Un arma necesita más del 90 %, aunque un artefacto rudimentario es concebible desde el 20 %, umbral que el OIEA llama altamente enriquecido. La misma cascada de centrifugadoras produce las tres cosas; solo cambia el tiempo de funcionamiento.
¿Por qué es tan difícil el enriquecimiento?
Los dos isótopos son químicamente idénticos: ningún proceso químico los separa. La única diferencia aprovechable es la masa, 235 frente a 238, un 1,3 %. Centrifugadoras que giran a decenas de miles de revoluciones por minuto desplazan levemente las moléculas más pesadas hacia la pared; hacen falta miles de máquinas en cascada para pasar del 0,72 % al 4 %, y muchas más para llegar al 90 %.
¿Tuvo España un programa nuclear militar?
Hubo un proyecto, conocido como Proyecto Islero, impulsado en los años sesenta y setenta desde la Junta de Energía Nuclear. No llegó a producir un arma y se abandonó; España firmó el Tratado de No Proliferación en 1987. El reactor Coral I de Moncloa y el interés por el plutonio de Vandellós I forman parte de esa historia poco divulgada.

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